Lección 19: Los cambios

 

Una vez conocido el valor de las piezas, es importante no realizar cambios que comporten desventaja material, salvo que se logre otro tipo de ventajas. Ya hemos visto, al estudiar el mate, que generalmente dicho mate puede lograrlo el bando mas fuerte, de ahí que la superioridad material suponga una importante ventaja.

Nuevamente podemos mencionar la similitud de la partida de ajedrez con una batalla, donde generalmente el ejército mas poderoso es el que triunfa. De la misma manera, también en la mayoría de las ocasiones en ajedrez, vence aquel que posee ventaja material. Entre jugadores fuertes a menudo la simple ventaja de un peón puede ser suficiente para decidir la partida, siempre que no exista otra circunstancia que desequilibre de otro modo la situación.

Todavía no hemos estudiado el caso de una mejor colocación de las piezas, pero el símil de la batalla nos permite comprender que incluso un ejército menos numeroso puede resultar vencedor si se dan ventajas estratégicas que le favorezcan. Teniendo en cuenta todo lo dicho, podemos establecer una diferencia basada en la valoración de las distintas piezas. El alfil o el caballo tienen un valor parecido, a pesar de su distinto movimiento y su valor es equivalente a tres peones. Generalmente se denominan piezas menores, en contraposición a las torres y la dama, llamadas piezas mayores. A la diferencia entre el valor de la torre y el del caballo o el de la torre y el alfil, se le llama calidad. Así, al cambio del caballo o alfil por una torre se le denomina ganancia de calidad y, por el contrario la pérdida de calidad es el cambio desfavorable de una torre por un alfil o un caballo. Matemáticamente la calidad puede establecerse en un peón y medio. Dado que no es posible dividir un peón, podemos decir que la torre vale algo más que un alfil y un peón ( o un caballo y un peón) pero algo menos que un alfil y dos peones.

Como hemos dicho, en el transcurso de la partida, es frecuente que se produzca la captura de una pieza a cambio de otra. Ya hemos explicado que cuando se plantea la posibilidad de capturar una pieza se llama ataque o amenaza. En el siguiente diagrama podemos ver algunos aspectos relacionados con el ataque y la defensa de las piezas:




En la presente posición, si juegan las blancas vemos que su caballo en e4 puede realizar varias capturas. Si juegan 1...Cxf6 las negras responden con 1...Rxf6 y se ha producido un cambio de un caballo por otro, por lo que se trata de un cambio equivalente. Por el contrario, si juegan 1.Cxd6 las negras también responden 1...Rxd6 y esta vez el cambio ha sido de un caballo por un peón, claramente desventajoso. Por último, pueden jugar 1.Cxc5 y aunque las negras respondan 1...dxc5 se trata de un cambio de un caballo por una torre (ganancia de calidad) claramente favorable. Por tanto éste es el cambio que las blancas deben realizar, por ser el más ventajoso. Cuando existe un ataque o amenaza contra una pieza propia, existen varias formas de contrarrestarlo. Podemos, naturalmente apartar la pieza atacada de modo que sea imposible la captura. Por otro lado podemos defender la pieza atacada de modo que si es capturada nosotros tomaremos la pieza atacante, produciéndose un cambio. Naturalmente esto solo será efectivo si la pieza atacada es de menor valor que la atacante, pues en caso contrario, el cambio nos será desfavorable. Por último queda el recurso de atacar a nuestra vez una pieza contraria lo que también llevaría a un cambio indirecto.

 

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Última modificación: 22 de diciembre de 2003